Saludos a los asiduos lectores de relatos, esta es la primera vez que escribo uno y espero hacerlo bien y que sea de vuestro agrado. La historia que les contaré me sucedió el año pasado cuando buscaba un piso para compartir en Madrid.
Era un viernes por la mañana cuando encontré un anuncio que me llamó la atención ya que se ajustaba perfectamente a lo que necesitaba. Un chico de 32 años buscaba compañero para compartir piso, sin dudarlo le llamé al número que indicaba. Hola, llamo por el anuncio del piso, dije, e inmediatamente me respondió que si, y me dio toda la información que necesitaba para alquilarlo. Y procedimos a concretar una cita para conocer el piso y al que sería mi compañero quien dijo llamarse Daniel. Llegué al piso tal y como había acordado con Daniel y me abrió la puerta, ante mi apareció un tipo alto como de 1.83 vestido de camisa y corbata de complexión normal, tez blanca, pelo castaño y ojos verdes que sin ser guapo era atractivo. Recuerdo que me sonrió y me dijo hola, soy Daniel, yo le respondí, soy Javier encantado y me tendió la mano. Acto seguido me hizo pasar y procedió a enseñarme el piso, debo decir que el piso no era nada del otro mundo, un salón comedor, baño, cocina y dos dormitorios. La verdad es que estaba todo bien pero hubo algo que me llamó la atención y fue que noté que Daniel se puso muy nervioso y en más de una ocasión tropezó con los muebles cosa que le hacía ponerse rojo. En fin me dije, el muchacho es un torpe (porque no quería empezar a pensar que mi presencia lo turbaba puesto que no soy nada del otro mundo. Soy moreno, mido 1.81, delgado pero fibrado, ojos café, pelo corto negro y una amplia sonrisa. La cosa es que tras ultimar detalles decidí alquilarlo y compartir piso con Daniel. Recuerdo que fue un lunes por la noche cuando llevé mis cosas para el piso y tras conversar brevemente me fui a dar una ducha ya que estaba todo sudado de la mudanza. Al salir lo hice solo con la bata puesta y al escuchar que estaba en el salón viendo la T.V. me fui a hacerle compañía y a conocer mejor a mi compañero. Nada más sentarme en frente a Daniel, note como se ponía nervioso y a ratos como que tartamudeaba y sus ojos iban alternativamente de mi cara a mi entrepierna. Al notar esta actitud de Daniel, pensé, huy al parecer no son ideas mías y este chaval quiere guerra así que empecé a ver como podía hacer para seducirlo. Empezamos a conversar de todo un poco, que si el trabajo, que si la familia y me contó que estaba a punto de casarse, y cosas sobre su futura esposa. En eso veo que se pasa la mano por la nuca diciéndome que estaba todo apaleado y ahí fue donde se me presentó la oportunidad, ya que Daniel me dijo que tenía un dolor de cuello y espalda terrible ya que había ido al gym y luego había estado conduciendo toda la tarde, ante esto le dije que porque no se daba una ducha con agua muy caliente para relajar los músculos y que si quería luego le daba un masaje para dejarlo como nuevo y ante mi sorpresa dijo que sería genial y se fue a la ducha. Cuando regresó al salón traía puesto solo el pijama y sin demora le dije que se quitase la parte de arriba y que se tumbase en el sofá, debo decir que se notaba el trabajo del gym pues tenía unos nada despreciables pectorales que me estaban poniendo a mil; cuando ya lo tenía boca abajo le cubrí con un manta y le dije que era mejor quitarle toda la ropa para que el masaje fuese más relajante y a pesar de que él me dijo que le daba vergüenza e intentaba agarrar el borde del pantalón de pijama yo tiré fuertemente del pantalón y se lo quité diciéndole que se tranquilizase, que la manta lo tapaba y que no le iba a ver desnudo je, je, je. Empecé a esparcirle aceite por la espalda y a darle suaves masajes y fui deslizando mis manos por toda su espalda y fui descendiendo hasta tocar la parte superior de sus nalgas, ante esto esperé ver su reacción pero como no me dijo na [ Pulsa para ampliar ] [ Pulsa para ampliar ] da continué con el masaje a sus nalgas amasándosela y como al descuido metiendo mi mano por entre las nalgas y tocando ese delicioso anillo de carne que se había convertido en mi deseo. Así continué con mi masaje y al bajar a las piernas le rozaba con los dedos deliberadamente los testículos y notaba que se estremecía pero no decía nada. Entonces le dije que se pusiese boca arriba y cuando lo hizo a pesar de estar cubierto con la manta, noté que su pene tenía una considerable erección pero me hice el tonto y proseguí masajeándole las piernas, y fui subiendo, ya a la altura de sus genitales lo dejé de masajear y pasé a sus hombros y empecé a bajar hacia su abdomen haciendo presión de mi codo sobre su polla, ufff demás estaba decir que yo estaba con la polla tan tiesa que me dolía e incluso sentía que mis calzoncillos empezaban a mojarse. Como Daniel no decía nada respecto a la presión de mi brazo sobre su polla me jugué las cartas y con el mayor descaro le agarré la polla y empecé a masturbarlo, Daniel solo emitió un profundo gemido y siguió en silencio así que le quité la manta y pude ver que tenía un pene de unos 15 cm, delgado, coronado por una cabeza rosada que ya empezaba a destilar gotas de fluido preseminal que fueron recogidas por mi lengua que empezó a recorrer su pene, succionándole el glande y arrancando gemidos de placer en Daniel, que a estas altura se retorcía de placer en el sofá. Sin dejar de chuparle la polla me fui desnudando y él me cogió la polla y al sentir el grosor de mi polla levantó la cabeza para vérmela bien y se mordió el labio inferior y me empezó a masturbar, debo decir que mi pene mide 17 cm y grueso. Mientras tanto yo seguía lamiéndole el glande a la vez que lo masturbaba y con la otra mano le empecé a meter un dedo en el culo y al sentir que no oponía residencia introduje dos y luego tres; cuando sentí que ya estaba preparado le pedí que se diera la vuelta y que se quedara en cuatro patas cosa que obedeció, utilizando el mismo aceite del masaje le puse una buena cantidad a su culo y otro poco a mi polla y le apoyé la punta de mi pene. Daniel me dijo, hazlo despacio que la tienes muy gruesa cabrón, pero métemela toda y vaya que si se la metí, al principio notaba como mi polla taladraba el culo de Daniel quien hacia gestos de dolor ante mis embestidas, una vez que le metí toda la polla me quedé quieto unos minutos esperando que su culo se acostumbrase al grosor de mi pene y para mi sorpresa fue Daniel quien empezó a moverse, pidiéndome que lo cabalgase y no me hice del rogar empecé con ese delicioso mete y saca que ayudado por la lubricación del aceite producía un delicioso sonido. Estuvimos follando como por unos 20 minutos al cabo de los cuales entre gritos de ambos me corrí, llenándole de semen las entrañas. Inmediatamente se la saqué y le di vuelta para apoderarme de su polla y comérsela hasta que entre nuevos espasmos y gritos se corrió en mi boca. Ambos quedamos exhaustos pero para mi sorpresa su polla aún seguía en pie de guerra y como las oportunidades no hay que desaprovecharlas volví a la carga y le hice nuevamente otra buena mamada hasta que se corrió nuevamente. Cuando ambos nos calmamos se empezó a poner nuevamente nervioso y me dijo que le había gustado mucho y que lo había disfrutado pero que él estaba a punto de casarse y que eso no estaba bien yo solo asentí con la cabeza, pero en mi mente sabía que esta solo era la primera de muchas más deliciosas sesiones de sexo que ambos disfrutaríamos cosa que el tiempo me dio la razón, pero esa ya es otra historia que más adelante compartiré con vosotros. Si queréis escribirme o hacerme algún comentario escribidme a mi correo, gracias. Autor: Tuarekpe tuarekpe (arroba) yahoo.com
 
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