Hola mi nombre es Jose... y era una mañana de abril cuando mi hermana me preguntó si su chico se podía quedar a dormir conmigo en mi pieza durante el fin de semana, claro le dije, no hay problema, en verdad no conocía muy bien a su novio, solo lo había visto un par de veces, pero me pareció muy atractivo, él es mayor que yo por 3 año, yo tengo 18.
Era de noche, y me encontraba escribiendo en mi escritorio cuando golpean la puerta de mi pieza, esta abierto, dije, sin dejar de mirar lo que estaba haciendo ya que estaba muy concentrado en ello, era Jairo el novio de mi hermana, que entra a mi pieza, hace mucho frío, me comento, si le dije por eso prendí la estufa, y yo que me acabo de duchar, me di vuelta y quede atónito al encontrármelo completamente desnudo secándose con una toalla, vaya!!,
Comente, él dándose vuelta y al ver que me había sonrojado se tapo inmediatamente, disculpa me dijo, es que tengo la costumbre de secarme en la pieza, y no te da vergüenza le pregunte, no me dijo, bueno fui criado entre puros hermanos, era común que nos viéramos desnudos, ya veo le dije, pero síguete secando no tengo problema en que lo hagas, y comenzó a terminar de secarse, tenia un cuerpo que a cualquiera le llamaría la atención, por su físico se le notaba que le gustaba hacer ejercicio, tenia un físico increíble, vaya suerte tiene mi hermana pensaba, el era de espalda ancha, piel bronceada, gruesas piernas y fuertes brazos, tenia un trasero super bien formado, y su verga era de tamaño normal pero bastante gruesa, vaya parecía toda una escultura, y estaba ante mí completamente desnudo, al darme cuenta de la excitación y la erección que me producía, me voltee rápidamente para seguir con lo que estaba haciendo, pero no podía concentrarme, no teniendo aquella tentación dentro de mi cuarto, tengo que admitir que me sentía bastante mal mas que nada era el novio de mi hermana, así que me decidí a no tratar de hacer nada Llego la noche, apagamos la luz dejamos solo prendida la lampara de velador y nos acostamos, nos pusimos a conversar durante largo rato hablamos de todo, de familia, de películas y terminamos hablando de sexo, para ese entonces ya había confianza entre los dos como si nos conociéramos de toda la vida, al final aquella conversación nos termino calentando a los dos, te molestaría que me corriera una, me pregunto, ya no puedo aguantar, me quede mirándolo como tonto sin saber que responderle, te molestaría, pregunto nuevamente, no le dije si quieres haslo le respondí riéndome, por lo nervios, nunca nadie me había preguntado algo así, pero para mi mayor sorpresa, se levanto de la cama y luego de sacarse la ropa comenzó a acariciarse acostado sobre la cama, era realmente un espectáculo no pude aguantar mas de la excitación y comencé a hacer yo también lo mismo, al ver como se masturbaba se me llenaba de agua la boca no pudiendo aguantar mas le pregunte si lo podía ayudar bueno será todo un placer, me respondió me levante y me senté junto a el, tome su húmeda verga entre mis manos y comencé a masturbarlo cada ves con mas rapidez, él gemía de placer, cosa que me excitaba mas aun, voy a acabar me dijo y metí toda su verga en mi boca, no me quería perder por nada del mundo aquel fluido blanco y tibio que saldría por su miembro, comencé a tragarme todo su semen estaba calientito y sabroso,
Se lo seguí chupando por largo rato mas, el me miraba y me acariciaba la cabeza, luego me tomo y me puso boca abajo sobre la cama, unto sus dedos con una crema que tenia en el velador y comenzó a meterme dedo por dedo,
masturbando mi ano, eso me causo un gran placer, luego de haberme dilatado lo suficiente, me puso en cuatro abrió mis piernas y comenzó a penetrarme rápida y firmemente, parece que era todo un experto en cuanto a sexo anal, cada vez me follaba con mas fuerza, yo ya no podía aguantar los gritos que aquello me provocaba, por suerte mi pieza queda apartada de la casa así que nadie escucho nada, en medio de ese fogoso momento, el se acuesta al lado mío y me sienta sobre ese miembro erecto, lo tenia muy duro, me lo meto por completo y comienzo a galopar sobre aquel trozo de carne duro y caliente que me partía cada vez con mas fuerza, creo que nunca voy a olvidar la cara que tenia, en ella se reflejaba todo lo que el sentía, luego de estar sobre el termino dentro de mí, sentía que me llenaba por completo con su tibio esperma, cuando termino me levante y se lo comencé a chupar como muestra de agradecimiento por todo el placer que me había hecho sentir, el tomo mi verga y la comenzó a masturbar hasta que acabe sobre su pecho, que termine limpiando con mi lengua.
 
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