Mi nombre es Massimo, soy blanco, mido 1,70, buen cuerpo, con 19 cms de puro placer, vivo en Caracas, una ciudad en la que he tenido unas cuantas experiencias interesantes... aquí les cuento la primera...
Bajaba las escaleras del metro a toda prisa. Había quedado con Marta en el centro para ir juntos a elegir las invitaciones de la boda. Como siempre en estas ocasiones, habíamos dejado todo para última hora. Yo estaba decidido por un diseño sencillo , y eso me supondría una dura batalla con ella, ya que distábamos en gustos uno del otro.
Sábado, 9.00 p.m.. acabo de salir de una reunión importante, algo cansado pero con ánimo aun… es hora de llegar a casa, busco en mi camioneta un cd de buena música que escuchar… el polvo en mi mano a la hora de buscar me indica la pauta a seguir antes de llegar a mi hogar, dulce hogar… tengo que lavar la camioneta… el día siguiente es de paseo, no puedo seguir con el polvo de la semana ahí.. busco un lavadero a esa hora.. Lentamente me zafo la corbata y desabrocho mi camisa.. no me quito el saco pues hace un poco de frío.. ahí está!... afortunadamente no hay mucha fila y pronto mi camioneta está en vías de recibir su merecida limpieza…
Luego de muchos años de recorrer campos, estancias, facendas o similares en mi vida, les contaré una historia que viví en una estancia especial de un amigo.
Abel y yo acordamos mantener silencio sobre lo de Esther, era preferible que Aníbal no supiera nada pues tenía fama de no saber guardar un secreto. Además, cabía la posibilidad de que quisiera apuntarse, y era demasiado arriesgado asomarnos los tres a la ventana. Aún así yo seguía estrechando lazos con él, hasta el punto de que el sábado me propuso que fuera a dormir a su habitación.
No es muy frecuente, pero a veces tengo que hacer el recorrido en Tren hacia Constitución. Yo lo tomo en la estación de Berazategui y de ahí tengo entre 45 a 55 minutos según sea un rápido o el que para en todas.
Tony es un buen amigo que conocí por casualidad hace algún tiempo por medio de una web de contactos. Después de muchas conversaciones por el messenger, en las cuales nos contabamos nuestras fantasias, experiencias y gustos sexuales, fuimos descubriendo que tenemos gustos muy parecidos.