La mañana siguió su curso. Cuatro adolescentes desnudos se dejaron llevar por sus fantasías y Ángela redescubrió el morbo que le daba ver follar a alguien. Tal vez lo que le excitaba era ver follar a Niña Lucía. Sea como fuere, el orgasmo que, poco más tarde, le ocasionó Nacho, incluso le cortó la consciencia por un segundo, mientras Niña Lucía y Joan seguían follando una y otra vez.
El lunes de Semana Santa estaba en mi casa porque no había encontrado ningún lugar adonde ir a pasar esa semana de vacaciones, luego de almorzar decidí ir hasta Atlántida con la esperanza de encontrar a Ignasz el policía bisexual del que tantas veces relaté nuestros encuentros en esta misma página.
Les quiero compartir una experiencia que tuve, iniciaré platicándoles que hace mucho conversaba por chat con Julio… y que nos dábamos una calentadas riquísimas. Me hablaba de cómo le gustaba hacerlo, qué era lo que mas lo excitaba y yo hablaba de mis necesidades, de mis deseos, de mis anhelos... Él me decía que medía 1.80, que era varonil y que estaba delgado.
Hola, soy Carlos y os voy a contar lo que me ha pasado. Yo soy arquitecto, tengo 29 años, no estoy mal, 183, 78, moreno… Resulta que tengo un cliente constructor que está forrado, el cual me llamó al despacho hace unos días para proyectar una nueva promoción de viviendas cerca de la playa. Antes ya habíamos trabajado juntos, es el típico tío de cuarenta y pocos, atractivo, de aquellos que siempre llevan Levi’s, dado a la buena vida ya que se puede permitir todos los caprichos. Pues me pasó a buscar para ir a cenar a un restaurante de la zona alta de Barcelona.
Ante todo decir que me considero bisexual, primero porque tengo novia, y tener relaciones sexuales con una chica no es problema para mi, vamos que no hago ascos, pero indudablemente el sexo masculino es el que dispara mis instintos sexuales con mayor fuerza.
Era verano y estábamos de vacaciones, Juan uno de nuestros amigos nos había invitado a Jorge, Ernesto y a mi (mi nombre es Javi), a su casa aquella tarde, ya que ese fin de semana estaba solo. Después de la siesta y una ducha me puse una camiseta, un pantalón corto y me fui a su casa. Cuando llegue Jorge y Ernesto ya estaban allí, debían llevar un buen rato, por que los note muy contentos y vi varias cervezas vacías sobre la mesa. Juan estaba en bañador, sin camiseta. Jorge y Ernesto vestían como yo.
Nos conocimos hace unos cuatro años, ambos somos abogados y en ese entonces compartíamos un despacho jurídico. Pero antes de todo me gustaría hablar un poco de él. Su nombre es Fernando, actualmente cuenta con 28 años y es casado, físicamente es alto, moreno, de cabello y ojos negros, extremadamente varonil y a la vez muy tierno, en veces usa bigote o barba de candado. Yo ya me he descrito, pero lo haré una vez más. Soy blanco, ojos verdes, cabello café, atractivo sin ser un adonis, típicamente sonorense.